TERAPIA FLORAL
Aprender a ver las Flores y aprender a leerlas es un acto de apertura y reverencia ante el mundo que nos rodea.
Es re-interpretar todos los entornos y vínculos con otros ojos y ampliar las capacidades perceptivas e interpretativas.
Me considero un alquimista floral, fruto del dialogo, tanto con las Flores de Bach como con otras flores y plantas de la Subbética (Andalucía, España), y zonas de África Occidental y Latinoamérica, viéndolas crecer, florecer, morir… mutar. Es una investigación botánica que explora su función, formas, bases de crecimiento y virtudes energéticas.
De lo sutil a lo concreto, encontramos coherencia en el por qué y cuándo usar cada una de ellas.
Sesión a sesión trabajamos ampliando nuestro registro emocional develando la información que nuestras emociones nos acercan. La Terapia Floral, o la Alquimia Floral como me gusta llamarla, ayuda a integrar cada emoción, a aceptarla como señal y a traer conciencia sobre su función en nuestro sistema.